Arroz, el alimento de Panamá

Por Roberto Villar Belmonte

Panamá es el segundo país más competitivo de América Latina, según el último informe del Foro Económico Mundial. Queda solamente atrás de Chile. Las principales ventajas señaladas por el reporte son el mercado financiero, la infraestructura, sobretodo portuaria y aeroportuaria, la estabilidad macroeconómica y la absorción de tecnología. En las plantaciones de arroz, base de la alimentación de los panameños, los últimos siete años se adoptaron nuevas tecnologías lo cual aumentó el promedio de rendimiento de 80 a 100 quintales/ha (3.600 para 4.500 kg/ha), informa Alberto Martinelli, 45 años, presidente de la Asociación Nacional de Molineros.

Equipos massey ferguson aumentan productividad en las plantaciones de américa central – Crédito fotos: Adan Espino

Rubro importante
“El arroz es un rubro importante, es el alimento principal en la mesa del panameño, por ello hay que crear alternativas y estratégicas para su conservación”, sentenció Roberto Barria, subgerente general del Banco de Desarrollo Agropecuario en un encuentro reciente realizado con representantes del sector.

Desde hace 12 años, Panamá era autosuficiente en arroz. “Cuando entramos a las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio, tuvimos que dejar de lado 50% de la producción lechera y aceptar la importación de arroz, lo cual llevó a la quiebra a muchos productores e industrias”, lamenta Martinelli, representante del sector privado junto a la OMC.
Consumo elevado
Los últimos años, el avance del turismo en Panamá ha dificultado la recuperación de áreas antes destinadas a las plantaciones, pues, como las tierras están más caras, muchos propietarios rurales optan por vender sus fincas. El área plantada de arroz que hace más de una década era de 72 mil hectáreas actualmente oscila entre 48 y 50 mil hectáreas.

Sin embargo, el cereal está presente en la mesa de todas las familias panameñas. “El consumo per capita anual de arroz está alrededor de los 80 kilos, uno de los más altos del mundo”, informa Alberto Martinelli, dirigente del sector, sobrino del actual presidente del país, y uno de los mayores creadores de ganado y productores de arroz de Panamá.

Apoyo gubernamental
Desde la crisis alimenticia mundial, el gobierno panameño pasó a apoyar más el sector rural. Los tres bancos estatales prestan dinero con intereses anuales de sólo el 2%. Y los bancos privados también están presentes en el campo gracias al Fondo Especial de Compensación de Intereses (Feci), un subsidio al sector agrario que se recauda a través de una deducción del 1% sobre todos los préstamos que superen los 5 mil dólares concedidos por bancos y financieras. El Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) recibe el 50% de esos dineros, mientras que el 50% restante se utiliza para préstamos agropecuarios.

Con área de 77 mil km², Panamá une, a través de un canal de casi 80 kilómetros administrado por Estados Unidos hasta 1999, el océano Pacífico (sur) al Mar del Caribe (norte), y tiene frontera con Colombia (este) y con Costa Rica (oeste). Viven cerca de 3,5 millones de habitantes en las nueve provincias panameñas, visitadas constantemente por más de un millón de turistas. Cadenas montañosas cortan todo el país, que tiene un clima tropical y precipitaciones abundantes, con un índice más elevado en la costa caribeña, donde hay muchas plantaciones de arroz entre selvas tropicales.Para registrar la importancia y el liderazgo de los equipos Massey Ferguson en Panamá, el reportaje de la revista Campo Abierto recorrió ese país en octubre y registró el trabajo de cinco clientes de la marca en plantaciones de arroz, el principal alimento nacional. Fíjese en el resultado del viaje en las páginas a continuación

Panamá es el segundo país más competitivo de América Latina, según el último informe del Foro Económico Mundial. Queda solamente atrás de Chile. Las principales ventajas señaladas por el reporte son el mercado financiero, la infraestructura, sobretodo portuaria y aeroportuaria, la estabilidad macroeconómica y la absorción de tecnología.

En las plantaciones de arroz, base de la alimentación de los panameños, los últimos siete años se adoptaron nuevas tecnologías lo cual aumentó el promedio de rendimiento de 80 a 100 quintales/ha (3.600 para 4.500 kg/ha), informa Alberto Martinelli, 45 años, presidente de la Asociación Nacional de Molineros.

Rubro importante
“El arroz es un rubro importante, es el alimento principal en la mesa del panameño, por ello hay que crear alternativas y estratégicas para su conservación”, sentenció Roberto Barria, subgerente general del Banco de Desarrollo Agropecuario en un encuentro reciente realizado con representantes del sector.

Desde hace 12 años, Panamá era autosuficiente en arroz. “Cuando entramos a las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio, tuvimos que dejar de lado 50% de la producción lechera y aceptar la importación de arroz, lo cual llevó a la quiebra a muchos productores e industrias”, lamenta Martinelli, representante del sector privado junto a la OMC.

Consumo elevado
Los últimos años, el avance del turismo en Panamá ha dificultado la recuperación de áreas antes destinadas a las plantaciones, pues, como las tierras están más caras, muchos propietarios rurales optan por vender sus fincas. El área plantada de arroz que hace más de una década era de 72 mil hectáreas actualmente oscila entre 48 y 50 mil hectáreas.

Sin embargo, el cereal está presente en la mesa de todas las familias panameñas. “El consumo per capita anual de arroz está alrededor de los 80 kilos, uno de los más altos del mundo”, informa Alberto Martinelli, dirigente del sector, sobrino del actual presidente del país, y uno de los mayores creadores de ganado y productores de arroz de Panamá.

Apoyo gubernamental
Desde la crisis alimenticia mundial, el gobierno panameño pasó a apoyar más el sector rural. Los tres bancos estatales prestan dinero con intereses anuales de sólo el 2%. Y los bancos privados también están presentes en el campo gracias al Fondo Especial de Compensación de Intereses (Feci), un subsidio al sector agrario que se recauda a través de una deducción del 1% sobre todos los préstamos que superen los 5 mil dólares concedidos por bancos y financieras. El Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) recibe el 50% de esos dineros, mientras que el 50% restante se utiliza para préstamos agropecuarios.

Con área de 77 mil km², Panamá une, a través de un canal de casi 80 kilómetros administrado por Estados Unidos hasta 1999, el océano Pacífico (sur) al Mar del Caribe (norte), y tiene frontera con Colombia (este) y con Costa Rica (oeste). Viven cerca de 3,5 millones de habitantes en las nueve provincias panameñas, visitadas constantemente por más de un millón de turistas. Cadenas montañosas cortan todo el país, que tiene un clima tropical y precipitaciones abundantes, con un índice más elevado en la costa caribeña, donde hay muchas plantaciones de arroz entre selvas tropicales.

Cosecha en pareja

En Panamá, Marlon y Loriana Stecco cosechan dos veces el arroz secano con un promedio de rendimiento de 4.700 kg/ha, productividad considerada alta en ese país. La pareja trabaja con dos MF 5650 en las plantaciones de 400 hectáreas, ambas operadas por marido y mujer

El arroz es la base de la alimentación de Panamá y el principal negocio de Marlon Stecco en la provincia panameña de Veraguas. En Agroganadería San Felipe, ubicada en el distrito de Sona, él y su esposa Loriana plantan y cosechan dos veces al año en 400 hectáreas, la primera del final de abril hasta agosto y la segunda de septiembre a diciembre. La pareja hace hincapié de operar las dos cosechadoras MF 5650 de la familia.

Productor de arroz Marlon Stecco utiliza dos cosechadoras MF 5650 en Panamá

“En 12 minutos, corta cerca de 2 mil kilos de arroz. Por eso la MF 5650 es la principal cosechadora usada en esta región, donde la tierra es muy pesada. Es la más rápida y la que tiene menos pérdida de granos. El gasto con mantenimiento es muy pequeño. Todo el año hago el mantenimiento preventivo”, relata Marlon Stecco, 39 años, que también cría y engorda 1.400 cabezas de res en su propiedad de 2 mil hectáreas.

Gusto por la tierra
Marlon compró las tierras tras la muerte de su padre, ocurrida hace seis años, uno de los primeros productores rurales a plantar arroz en la provincia panameña de Veraguas. “Siempre me gustó el campo. Antes de empezar a plantar, hace cinco años, trabajaba en el procesamiento de arroz en el molino de nuestra familia”, recalca Marlon. Además de cultivar arroz y ser ganadero, también es un enamorado por caballos.

“Durante ocho años participé en rodeos”, habla orgulloso sobre su alazán Rolex, de seis años, importado de Estados Unidos. “La raza Cuarto de Milla es mi preferida”, informa. Cliente de Comercial de Motores, la distribuidora Massey Ferguson en Panamá, Marlon también utiliza en las 20 parcelas de arroz tres tractores MF 5365 y un MF 5465.

Los equipos son utilizados en la preparación del suelo y en la siembra de las 20 parcelas, donde obtiene un promedio de rendimiento de 4.700 kg/ha. “Enseguida de la siembra aplicamos herbicidas de amplio espectro. La fertilización es una semana después, principalmente con fósforo para que las raíces cobren fuerza”, informa el Ingeniero Agrónomo Ivuin Beitia, 36 años, que trabaja en la Agroganadería San Felipe.

Tractor versátil
“El MF 5465 es un tractor muy versátil”, constata Marlon Stecco. Él destaca la transmisión Dyna-4, que garantiza transferencia de potencia a las ruedas y a la TDF, que incorpora la palanca Power Control – a la izquierda – de gran eficacia y sencillez. Si se requiere un caudal de aceite adicional, los modelos MF 5460, 5465 y 5470 pueden especificar la opción de Caudal Combinado, que combina el caudal de dos bombas para ofrecer un gran caudal de 100 litros/minuto a las válvulas distribuidoras.

Suelos pesados
La segunda fertilización es entre 25 y 30 días tras la siembra, principalmente con nitrógeno y potasio. A los 45 días, hacen una aplicación preventiva contra hongos y bacterias. “Fumigamos con el tractor, pues es más preciso”, atestigua Ivuin Beitia. La tercera fertilización se lleva a cabo 50 días tras la siembra, principalmente con nitrógeno y potasio y la cuarta a los 66 días, con nitrógeno (urea).

“En el 2010, esperamos un promedio de rendimiento alrededor de 4.900 kg/ha. Como los suelos son muy pesados aquí en la región de la provincia de Veraguas, necesitamos fertilizar mucho a la tierra. Aplicamos cerca de 450 kilos de fertilizantes por hectárea en las 20 parcelas de arroz secano, lo que representa cerca del 50% de nuestro costo de producción”, destaca el criador y productor rural panameño Marlon Stecco.

Fonte: Reportagem especial publicada na revista Campo Aberto 100 de dezembro de 2010, publicação trimestral da Massey Ferguson na América Latina.

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